Una semifinal con muchas bajas y pocas esperanzas
En Manchester, la expectativa inicial era que el Athletic tendría pocas posibilidades de avanzar en la eliminatoria. La ausencia de jugadores clave como los hermanos Williams y Sancet, lesionados en un momento crucial, junto a Oihan con problemas en el bíceps femoral y Nico por pubalgia, complicaron aún más la misión. Además, Iñaki ha sido castigado por la acumulación de partidos y no podrá participar. La sanción de Vivian por expulsión en la ida y el cambio en la portería con Arrizabalaga refuerzan el panorama adverso para los leones.
El resultado del partido de ida fue un duro golpe: un marcador de 0-3 a favor del Manchester United. Históricamente, ningún equipo ha logrado remontar una eliminatoria europea tras perder por esa diferencia en casa, aunque hay excepciones como Olympiacos y Dinamo Bucarest en circunstancias especiales. Solo grandes gestas recientes, como las del Barcelona en 2016 o Liverpool en 2019, han logrado algo similar a lo que persiguen los leones.
A pesar del mazazo inicial y las ausencias confirmadas que representan más de la mitad de los goles anotados esta temporada, el Athletic mantiene viva la esperanza. Hasta ahora, nunca ha sido eliminado en semifinales y sueña con alcanzar su tercera final histórica.
El partido se jugará en Old Trafford, escenario donde hace más de una década el Athletic logró una heroica clasificación tras perder 2-3. Solo un superviviente de aquella batalla recuerda aquella gesta; sin embargo, los leones confían en el estado actual de jugadores como Berenguer o Djaló para intentar otra hazaña épica. También esperan que jóvenes promesas puedan sorprender al mundo.
Para los locales, esta eliminatoria es crucial ya que podrían disputar su primera final europea desde 2017 si logran avanzar. El equipo dirigido por Amorim llega descansado tras rotar durante el fin de semana y sin concesiones previstas para este encuentro decisivo.
Una pelea épica entre leones rojos y diablos rojos que promete ser memorable.
