Una hazaña que trasciende el fútbol
En el Mundial de Clubes 2025, Auckland City protagonizó una de las historias más conmovedoras del torneo al empatar 1-1 con Boca Juniors en Nueva Jersey. Este resultado no solo eliminó al equipo argentino, sino que también otorgó al modesto club neozelandés una recompensa récord de 930.000 euros, la cifra más alta en su historia.
Formado por jugadores que apenas reciben 93 euros por partido y sin salario fijo, este premio representa un cambio radical para sus integrantes. El arquero suplente Sebastián Ciganda, quien trabaja limpiando piscinas y jacuzzis, expresó su alegría: «El premio se repartirá entre todo el staff y los jugadores». Además, confesó: «Solicité vacaciones en mi trabajo o si no renunciaba. No cobré durante los días que estuvimos en Estados Unidos».
El plantel del Auckland City refleja la lucha por equilibrar pasión y subsistencia. Entre ellos hay conductores de carretillas elevadoras, vendedores de bebidas, agentes inmobiliarios, profesores, estudiantes e incluso un gerente de almacén. El capitán Mario Ilich trabaja en ventas para Coca-Cola y explicó a medios locales: «He tomado todas mis vacaciones anuales para este viaje; seguramente no iré de vacaciones con mi pareja este año».
Christian Gray, maestro en prácticas en una escuela intermedia de Auckland, fue quien anotó el único gol del equipo en el torneo. Lo convirtió con un cabezazo tras una asistencia de Jerson Lagos, barbero profesional. Con esa anotación, los ‘Navy Blues’ lograron tocar el cielo y demostraron que con esfuerzo y humildad también se pueden lograr grandes hazañas en el fútbol actual.
