Intensidad desde el Inicio
Electricidad, tensión, energía.
Desde el primer momento en que el balón comenzó a rodar, San Mamés se llenó de energía. El encuentro prometía ser intenso, con presión constante y un ritmo frenético. El Athletic mostró su agresividad desde el principio, presionando a un Atlético que intentaba escapar con rápidas transiciones y balones largos hacia Giuliano. En San Mamés, hay dos reglas que cada equipo debe conocer: cada balón se lucha y se juega con carácter. No hay lugar para la timidez; los leones detectan el miedo y no dudan en aprovecharlo.
A pesar de que el Atleti se organizó en un 4-4-2 debido a las bajas, demostrando que Gallagher no es Cardoso, mientras que Almada no es Baena, aunque Pubill sí debería ser titular. Valverde decidió romper su habitual 4-2-3-1 para igualar fuerzas. Sancet jugó al lado de Guruzeta, intentando simular otro 4-4-2 y así equilibrar la batalla en el medio campo contra Simeone. Sancet, recién regresado de una sanción, estuvo cerca de marcar pero le faltaron centímetros para conectar un cabezazo tras un centro de Jauregizar.
A medida que avanzaba el partido, los leones continuaban atacando sin piedad cuando llegaban al área de Oblak. Areso, quien fue titular en Liga después de dos meses, estaba activo creando oportunidades ante el equipo por el cual casi fichó en verano. Guruceta falló una oportunidad clara tras recibir un pase perfecto desde la derecha. La intensidad del juego era palpable.
A pesar de sus esfuerzos, el Atleti, desbordado por la intensidad del Athletic, no lograba igualar su ritmo. Almada tuvo una gran oportunidad para silenciar a San Mamés con un remate espectacular que fue detenido por Unai Simón. Nico Williams también buscó penalti tras caer en una disputa con Giuliano antes de que Laporte sufriera una lesión muscular.
A medida que las tarjetas amarillas comenzaban a acumularse, ambos equipos buscaban crear oportunidades. El Atleti intentaba penetrar por dentro mientras que los leones hacían daño por las bandas. Ambos porteros llegaron al descanso sin goles pero claramente exhaustos.
No regresaría Gallagher tras el descanso; Koke entró para liberar más a Barrios, quien fue destacado como uno de los mejores jugadores del Cholo esa noche. Sin embargo, la intensidad del partido disminuyó ligeramente mientras ambos equipos buscaban recuperar fuerzas.
A falta de cinco minutos para finalizar el encuentro llegó la jugada clave: Unai Simón detuvo un cabezazo decisivo de Sorloth justo antes del gol del Athletic. En una rápida contraataque liderada por Nico Williams, Berenguer finalmente logró abrir el marcador con un disparo preciso desde fuera del área.
El resultado dejó al Atlético herido nuevamente lejos del Metropolitano este año.
