Un encuentro lleno de emociones
La vida sigue igual
El partido comenzó con mucha intensidad y oportunidades en ambas áreas. Oyarzabal fue el primero en intentar marcar desde la frontal, mientras que Julián Alvarez respondió rápidamente con una volea que se fue por encima del arco.
El argentino continuó mostrando su energía y tuvo otra clara oportunidad tras un pase de Baena, pero no logró concretar.
Brais Méndez también lo intentó desde fuera del área, pero Oblak estuvo atento y evitó el gol.
A medida que avanzaba el primer tiempo, las ocasiones se hicieron escasas hasta que Llorente disparó desde lejos, aunque su tiro se fue alto.
La controversia llegó justo al final de la primera parte cuando Carlos Soler envió un centro cerrado que terminó en gol tras tocar a Sorloth, pero fue anulado por interferencia de Brais Méndez, quien saltó delante del portero.
La sequía goleadora se rompió al inicio de la segunda mitad gracias a a una jugada brillante de Giuliano. El argentino desbordó por la derecha y asistió a Sorloth para que empujara el balón a la red.
Gallagher tuvo otra gran oportunidad para aumentar la ventaja, pero falló y todo cambió rápidamente en el campo.
La alegría rojiblanca duró poco porque Kubo, también por la derecha,logró ganar la espalda y asistió a Guedes, quien fusiló tras controlar el balón.
A pesar de los cambios realizados por el Atlético, el final del partido estuvo marcado por el sufrimiento rojiblanco. Oblak volvió a ser imperial.
Griezmann también tuvo una oportunidad para decidir el encuentro, pero Remiro adivinó su tiro picado.
Puntos repartidos que alejan al Atlético de los primeros puestos y no permiten a la Real Sociedad romper su mala racha ni distanciarse del descenso.
