Matarazzo, de subidón en subidón
Después del espectacular pase en Copa, la Liga trajo otra fiesta txuri-urdin.
El Elche llegó con la intención de arruinar la celebración y comenzó con ideas claras. Se acercó tímidamente a la portería rival con dos acciones de Diangana y André Silva, quien fue el más activo.
El jugador luso estuvo muy cerca de marcar, pero Remiro realizó una impresionante parada para evitar el primer gol.
El partido estaba bastante equilibrado hasta que la Real logró correr. Odriozola encontró a Guedes en el espacio y este asistió a Sucic, quien marcó a la segunda tras una lesión.
Esa anotación fue un golpe duro para un Elche que se desdibujó durante varios minutos.
Neto cometió un error en la salida de balón y Oyarzabal aprovechó para marcar sin oposición. Todo parecía indicar que sería un festival goleador, pero André Silva aplicó la ley del ex justo antes del descanso con un disparo cruzado que abrió el partido.
En el segundo tiempo, el conjunto donostiarra comenzó mejor, aunque André Silva tuvo una oportunidad clara para empatar tras una jugada polémica que detuvo Remiro.
Poco después, Pablo Marín anotó un golazo tras un control excepcional, pero el VAR lo anuló.
Oyarzabal pudo sentenciar el encuentro tras una jugada llena de recortes, pero falló y dejó el partido abierto. También Óskarsson desperdició una clara oportunidad en los últimos minutos; sin embargo,poco después se redimió al marcar tras un contragolpe perfecto.
El ‘efecto Matarazzo’ es imparable y ahora la Real Sociedad pone su mirada en Europa antes de enfrentar a San Mamés y al Bernabéu en los próximos días.
