Luis Figo frente al FC Barcelona
En el año 2000, Luis Figo fue transferido del FC Barcelona al Real Madrid, convirtiéndose en uno de los fichajes más costosos en la historia del fútbol en ese momento. Su regreso al Camp Nou vestido de blanco fue recibido con un ambiente extremadamente hostil, donde pancartas lo acusaban de ser un ‘Judas’ y ‘traidor’. Además, le arrojaron diversos objetos, incluyendo una cabeza de cerdo que se convirtió en símbolo de la animosidad.
El canterano y capitán del Tottenham, Sol Campbell, dejó el club sin costo para unirse al Arsenal en 2001. La afición del Tottenham nunca le perdonó esa decisión y lo recibió con insultos y pancartas ofensivas cada vez que regresaba a White Hart Lane. A pesar de ello, Campbell se convirtió en una leyenda para los ‘Gunners’.
Formado en las filas del Arsenal, Ashley Cole dejó el club en 2006 para fichar por el Chelsea tras problemas contractuales y una polémica transferencia ilegal. Cuando volvió a jugar en el Emirates con su nuevo equipo, fue recibido con billetes con su rostro y carteles que lo llamaban ‘Cashley Cole’ o ‘Eres un codicioso’.
Tras destacar durante cinco temporadas en el Inter (1997-2002), Ronaldo se unió al Real Madrid y luego jugó para el AC Milan. En 2007 regresó a San Siro como jugador del Milan y fue recibido con abucheos y un ambiente muy hostil por parte de los hinchas interistas.
Después de triunfar en Manchester United, Carlos Tévez fichó en 2009 por su rival cercano, el Manchester City. En su regreso a Old Trafford, la afición lo recibió con cánticos ofensivos como «Rata» y abucheos masivos. Además, alimentó la rivalidad con declaraciones provocadoras.
El belga Steven Defour fue capitán y símbolo del Standard durante cinco temporadas antes de marcharse al Porto. Luego regresó a Bélgica vistiendo la camiseta del Anderlecht. En su vuelta a su antiguo club, los ultras desplegaron un tifo gigante con su cabeza decapitada acompañado del mensaje «Red or dead», además de cánticos e insultos constantes.
Higuaín fue ídolo en Nápoles tras romper récords goleadores allí. Sin embargo, en 2016 se trasladó a la Juventus, rival histórico del club napolitano. Cuando volvió a San Paolo como jugador bianconero, los hinchas napolitanos quemaron camisetas y mostraron carteles con el número 71 —que significa «hombre de mierda» en dialecto local— como muestra de rechazo.
El arquero belga fue figura clave durante tres temporadas con Atlético antes de incorporarse al Real Madrid en 2018. En su primera visita como merengue al Metropolitano, los aficionados colchoneros le lanzaron peluches de ratas y le silbaron intensamente cada vez que volvió a jugar allí.
‘El Principito’ fue ídolo del Atlético hasta que en 2019 fichó por Barcelona pagando una gran suma económica. En su regreso al Wanda Metropolitano bajo la lluvia, fue pitado duramente por la afición local e incluso le dedicaron cánticos ofensivos como «Griezmann muérete». Con los años volvió a vestir la camiseta rojiblanca y logró ser perdonado por muchos seguidores.
Mauro Zárate era considerado un ídolo absoluto en Vélez Sarsfield; prometió no jugar para otro equipo argentino pero luego firmó por Boca Juniors —el gran rival— en 2018. En su regreso al estadio José Amalfitani recibió insultos masivos, camisetas serigrafiadas con «MZ$ Traidor» y amenazas personales.
