Un encuentro que puede marcar historia
El partido entre Inter y Bayern de esta noche promete ser memorable, independientemente del resultado (seguimiento en vivo en nuestra plataforma). Los nerazzurri afrontan esta semana con tres metas en mente: superar a los bávaros, enfrentarse al Bolonia en un duelo crucial por el scudetto y preparar la vuelta de las semifinales copera contra el Milan. Además, sueñan con avanzar a su décima semifinal de Champions, un logro que también significaría un récord económico para el fútbol italiano, con más de 110 millones de euros en premios UEFA.
El entrenador Simone Inzaghi recibió buenas noticias respecto a su plantilla. Dimarco y Carlos Augusto, piezas clave en la eliminatoria anterior, superaron molestias físicas, al igual que Zalewski y Frattesi. Solo Dumfries y Zielinski serán bajas para este encuentro. El equipo italiano ha demostrado solidez en Europa, ganando todos sus partidos como local y encajando solo tres goles en 11 encuentros.
Un marcador favorable de 1-2 en la ida hace pensar que los alemanes tienen una ventaja casi asegurada. Sin embargo, jugar en San Siro siempre ha sido complicado para el Bayern; en sus cuatro visitas previas a este estadio, siempre han salido derrotados. La ausencia de jugadores clave como Musiala —el corazón del equipo— y líderes como Neuer, Davies, Upamecano e Ito preocupa a los bávaros.
La defensa del Bayern llega con varias bajas importantes, pero su potencial ofensivo sigue intacto. Olise continúa creciendo como figura emergente; Kane es indiscutible; y Gnabry mostró gran nivel ante el Dortmund tras ingresar desde el banquillo y marcar rápidamente. Además, hay un jugador cuya presencia impone respeto: Thomas Müller. Con 57 goles y 34 asistencias en 162 partidos de Champions League, el veterano delantero dejará el club al finalizar esta temporada.
En caso de eliminación europea, San Siro sería escenario del último partido europeo de Müller con el Bayern. La intención del club es despedirlo en Italia; mientras tanto, Müller busca dejar huella una vez más. Su actuación en la ida —entrando decisivamente— demuestra que siempre hay que tenerlo vigilado.
