Un inicio desafiante
Cuando Guardiola comenzó su andadura en la Premier League, su equipo logró una victoria ante un Sunderland que terminaría descendiendo esa temporada. Ahora, diez entrenadores después, Le Bris ha conseguido devolver al club del noreste de Inglaterra a la máxima categoría del fútbol inglés, amargando el comienzo de 2026 para el técnico catalán. El Manchester City, a pesar de un esfuerzo final en los últimos 30 minutos, no pudo escapar de este infierno y vio interrumpida su racha de ocho victorias consecutivas en todas las competiciones.
Bernardo pensó que había adelantado al City en el minuto seis al marcar un gol tras un rebote en el área rival. Sin embargo, el tanto fue anulado por fuera de juego tras un córner ejecutado por Cherki. A partir de ese momento, el Sunderland demostró ser la gran sorpresa de la temporada en la Premier League, mostrando una entrega y esfuerzo notables. Parecía que había más jugadores sobre el césped que los once alineados por Le Bris, presionando constantemente y dificultando la salida del balón para los mancunianos.
A medida que avanzaba el partido, el portero italiano Donnarumma tuvo que intervenir en varias ocasiones, incluyendo un mano a mano con Brobbey. El dominio del juego era evidente; sin embargo, solo Haaland, quien disparó entre los tres palos en la primera mitad gracias a una asistencia de Foden, logró inquietar al rival.
Aumento de presión final
A pesar de los cambios realizados por Guardiola tras el descanso, incluyendo la entrada de Rodri, el ritmo del segundo tiempo fue frenético. Aunque hubo oportunidades para ambos equipos, incluyendo dos buenas ocasiones para Savinho, fue evidente que ni la entrada del belga ni la insistencia del City lograron intimidar al recién ascendido.
Aunque se vio obligado a replegarse nuevamente hacia su área, esta vez el equipo dirigido por Le Bris mostró signos evidentes de incomodidad ante el dominio creciente del City. Las intervenciones decisivas del portero Roefs y algunos tiros frustrados por parte de los visitantes mantuvieron viva la esperanza local. Al final, ambos equipos celebraron un empate como si fuera una victoria; especialmente para el Sunderland, que sigue invicto como local esta temporada y se acerca a posiciones europeas.
