Un inicio arrollador del Villarreal
El Villarreal comenzó el partido con gran intensidad, y Pépé estuvo cerca de marcar desde el primer minuto. Su intento fue bloqueado y terminó en córner, lo que desató un asedio constante.
En ese momento, Jaros se destacó al realizar una impresionante parada a Cardona, seguida de otra intervención notable ante Pépé. Ambas acciones fueron dignas de elogio.
A continuación, llegaron varios disparos desde fuera del área; sin embargo, el tiro de Thomas fue detenido por el inspirado guardameta, mientras que el intento de Moleiro se fue desviado. Oluwaseyi también generó peligro para la defensa rival.
A pesar de sus debilidades defensivas, el Ajax comenzó a mejorar en ataque. Wijndal inquietó con un disparo que Arnau logró desviar con una gran mano. Ayoze también tuvo una oportunidad clara que no concretó.
Finalmente, el gol llegó tras el descanso gracias a una espectacular volea de Oluwaseyi que se coló por la escuadra.
Parecía que el Villarreal comenzaba a tomar control por primera vez en esta Champions, pero ese tanto alteró el rumbo y permitió al Ajax crecer en confianza.
La alegría duró menos de quince minutos porque una falta de comunicación entre Arnau y Comesaña en un centro de Gloukh resultó en el empate.
A partir de ahí, el encuentro se volvió muy dinámico, donde tanto Pépé como Gerard Moreno tuvieron oportunidades claras para marcar.
Pudo suceder cualquier cosa, pero ocurrió lo habitual en esta Champions: Edvardsen aprovechó un pase atrás de Gaaei y puso al Ajax por delante nuevamente.
Aunque hubo tiempo adicional prolongado, el Villarreal no logró obtener un resultado positivo a pesar de las ocasiones generadas por Cardona y Veiga.
Nuevamente, se mostró una buena imagen pero con un resultado decepcionante. Una Champions para olvidar que La Cerámica despide con derrota.
